Un día nublado que regaló una luz suave y tranquila para acompañar cada momento de la historia.
La preparación de Sandra transcurrió junto a su madre, su suegra y dos de sus mejores amigas. Los hijos de ambos fueron protagonistas de varios momentos del día, regalando escenas espontáneas y llenas de vida.
La ceremonia estuvo marcada también por un recuerdo especial: la motocicleta que perteneció al padre de Sandra acompañó discretamente ese momento tan significativo.
Un cóctel relajado, emociones compartidas y una fiesta inolvidable terminaron de dar forma a una celebración profundamente humana y llena de significado.